Mostrando entradas con la etiqueta pleno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pleno. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de marzo de 2008

Escrito en PLENO cabreo

En el pleno de ayer, a las tantas de la noche, los concejales del Ayuntamiento de Galapagar votaron si se personaba el Ayto. en el segundo contencioso que les ha metido la urbanización del Molino de La Navata; sí, ese que pretende invalidar el acuerdo tomado en el pleno de Noviembre del 2006 para iniciar la recepción de la calle.

Por fín, Antonio Rodríguez admite de palabra y obra que su situación como concejal de urbanizaciones y ¿ex? vicepresidente (de esto hablamos después) de la Urbanización el Molino de La Navata presenta incompatibilidades.

Y en un gesto más teatral que político anuncia que va a inhibirse en la votación, para hacer pública a continuación su intención de voto: "no votaré, pero si votara mi voto sería personarnos". ¡Pues claro! Y si no, ¿para qué le pone usted un contencioso al Ayuntamiento si no es para pleitear unos cuantos años?

¿Verdad que esto es de chiste? Bueno, qué más da, si su intención de voto ya estaba más que anunciada de antemano, cuanto más pleitos haya, más gastos jurídicos habrá en su comunidad y más "imprescindible" será su presencia en ambos platos, perdón, escenarios.


Y ahora lo de "ex". No sé si el anuncio que tan ufano nos hizo nuestro insigne poeta local (ver su poema más abajo), José Olivares, de que "ahora" ÉL era "vicepresidente del Molino", significa que Antonio Rodríguez ha cedido su cargo, lo que abundaría aún más en lo que veníamos diciendo: no se puede hacer uso de un cargo público para satisfacer intereses económicos particulares.

José Olivares, dicho sea de paso, además de poeta ha resultado ser un visionario de la talla de Rappel y nos anticipó que los carteles que dicen que la calle es privada los seguirán viendo sus nietos. Bienaventurados los niños, porque ellos heredarán los pleitos de sus padres.

Y por seguir descargando mi indignación, comento una perla que la Alcaldesa Carmen Toledano dedicó a los vecinos de la urbanización Molino de La Navata en la pasada junta a la que asistió "por petición propia" para "informar de las últimas novedades respecto al vial".

La Alcaldesa les expresó su agradecimiento "por el tono en que se habían expresado los vecinos, a pesar de las discrepancias lógicas que puedan existir".

Por alusiones, Sra. Toledano, por si no se ha enterado le recuerdo:
· que esos vecinos no tienen una sentencia en contra que los tacha de delincuentes y los amenaza con multa o cárcel por reincidencia.
· que a esos vecinos no se les cuestiona el paso por el único acceso a sus viviendas.
· que esos vecinos no tienen a una Alcaldesa socialista y un concejal de Urbanismo que dudan si decantarse por la supresión de un derecho público en favor de una cuestión de lucro privado.
. que esos vecinos no tienen en contra a un concejal de urbanizaciones que les haya dicho como a nosotros (y usted es testigo): "no vais a pasar por MI calle para ir a vuestras casas".
· que esos vecinos no están acosados por este concejal que aprovecha un rapto de desesperación para arremeter con denuncias por lo penal.
. que esos vecinos no están crispados tras 12 años de verse obligados a defenderse en los tribunales con un coste económico de 400 demandantes contra 24 demandados.
· que sobre esos vecinos no pende el sufragar de sus bolsillos, en forma de justiprecio, el paso a su vivienda por una calle pública.

Explíqueme, Sra. Toledano: ¿por qué razón se le iban a salir de tono los vecinos del Molino?

Siento que le disgustara el puñetazo que di en su mesa hace un par de meses ante su desafortunado y, no sé si cínico, comentario, pero se me ha acabado de agotar la paciencia. Y créame que tengo mucha.

Del cacao legal que tiene el Ayuntamiento para hacer frente a los contenciosos del Molino hablamos otro día.

jueves, 28 de febrero de 2008

Donde las dan las toman

AYUNTAMIENTO DE GALAPAGAR. PLENO/PANTOMIMA DEL 27 DE FEBRERO.

Pasada la medianoche, ya en 28 de Febrero, Carmen Toledano daba por concluido el pleno sin tratar el último punto del día: el registro de la recepción de la calle Molino de La Navata.

Tras seis horas de espera los vecinos que han soportado la estudiada coreografía política desplegada por el equipo de gobierno, todos a una como bailarinas de music-hall, han visto como se venga el poder con la aquiescencia ensayada de sus acólitos. Bien por ellos, así es el juego de la política.

Pero los políticos olvidan que más que personas son productos, marcas, y una vez que defraudan pierden toda su credibilidad. Y ya no hay cambio de nombre, diseño de envase, siglas o coalición que los levante. Allá ellos con su moral de conveniencia.

Hace 149 años, el 28 de Febrero de 1859, Benjamin Disraeli espetaba en su discurso a la Cámara de los Comunes: "Finalidad no es el lenguaje de la política". Y qué poco han cambiado las cosas.

A la salida del plomo, perdón, del pleno, la indignación de los vecinos del Jaral era patente en los abucheos que recibió el equipo de gobierno en pleno.

Se extrañaba el ex-alcalde, Sr. Cabrera, de esta actitud tan exaltada a estas alturas del problema. ¡Pero si es muy fácil de entender! Incluso para un alcalde o alcaldesa ajenos a estas menudencias que son los problemas de la calle.

Tras 12 años de pagar millones de pesetas por defendernos en los tribunales, de cargar con las consecuencias de la inoperancia y los tratos de favor de este ayuntamiento (con minúscula y léase, por favor la acepción más antigua de la palabra), de resentirnos personal, profesional y económicamente ante esta desigual batalla, estamos hartos y airados.

Cansados de oír que el concejal de urbanizaciones, ante el encogimiento de hombros de sus coaligados, les diga a sus vecinos que si votan aprobar un contencioso contra el Ayuntamiento, la consecuencia será que nosotros acabaremos pagando su peaje.

Tengan cuidado señores, pues como decía también Disraeli "un precedente embalsama un principio". A ver si les van a crecer los contenciosos como setas.

Mendacidad, coacción, coerción, extorsión. Dicen que cada pueblo tiene los políticos que se merece.

Y también que las revoluciones son su mecanismo corrector.